lunes, 9 de abril de 2018

Diario de la 19ª clase teórica, 9/4/2018, realizado por BELÉN GARCÍA VALLINA

Para la clase de hoy no había planeada una intervención por parte de ningún grupo, así que Josetxu preparó dos materiales distintos.

En primer lugar, vimos, con la ayuda de nuestra compañera Ana, las ideas principales de un artículo publicado el blog de la asignatura en los días anteriores (http://didacticaeducacioninfantil2018a.blogspot.com.es/2018/03/la-revolucion-educativa-sera-por-amor-o.html) sobre la importancia del amor en el aula de infantil. Ana nos contó que en el artículo se hace referencia a la ausencia del afecto y el amor en la educación infantil, como han llegado a convertirse prácticamente en un tabú. Cómo las escuelas se han convertido poco a poco en un entorno cada vez más aséptico y carente de contacto afectivo, algo preocupante cuando realmente se demanda ese afecto y no es una necesidad que los padres y madres puedan cumplir en ese momento. Por eso se reivindica la necesidad de que las maestras y maestros de educación infantil puedan ser afectuosos cuando su alumnado lo necesite y sin riesgo de ser atacados por ello. La principal idea que cimenta esta reivindicación no es otra que la de que el amor es esencial para la vida y el desarrollo de la misma. 

Esto se ha comprobado con varios experimentos a lo largo de la historia, por ejemplo, el llevado a cabo por Harry Harlow, que separaba desde recién nacidos a los primates que usaba para experimentar en su laboratorio de la Universidad de Wisconsin para evitar la propagación de infecciones entre ellos. Harlow comprobó que solo sobrevivían aquellos que tenían en su jaula una especie de tela acolchada cuyo contacto llegaban a preferir incluso al propio alimento. Este experimento apoya la idea principal que plantea el artículo y en la que nos detuvimos más.

Además, en el artículo se recogen otras ideas, como que los mejores resultados académicos se obtienen cuando se suman el respeto y el diálogo entre profesorado y alumnado; que las decisiones no solo se toman con la cabeza, sino también con el corazón; se habla de la importancia del efecto Pigmalión, al que ya hemos hecho referencia en varias clases anteriores; y, por último, que es necesario aceptar al niño sin juzgarlo, con empatía y sin proyectar sobre él cómo querríamos que fuese ni menospreciar su verdadero carácter. En el artículo se mencionaban algunas lecturas recomendadas como obras de Erich Fromm o Paulo Freire, ambos autores de mucho interés dentro y fuera del ámbito pedagógico.

Continuamos la clase con una visión general del libro de texto sobre educación y didáctica más utilizado en nuestro país y que es el manual de nuestra asignatura: Aprender y enseñar en educación infantil. [i] Este es un libro que puede servirnos también para la elaboración de nuestra unidad didáctica y lo analizamos mediante una actividad en grupos. Cada grupo analizó algunas de las 49 ideas propuestas por Josetxu para entender el libro y al final de la clase pusimos en común con el resto de la clase todos nuestros análisis e ideas.

Estas ideas se centran en el desarrollo y aprendizaje entre el nacimiento y los 6 años. Uno de los puntos en los que coincidieron varios grupos fue relativo al lenguaje utilizado en el texto. En algunos momento utiliza lenguaje inclusivo pero en otros no; aunque debemos tener en cuenta que, al ser un libro publicado en 1998, es un mérito que se introduzca ya el lenguaje inclusivo aunque no sea de manera totalmente consistente.

En los primeros puntos del extracto aparece reflejada la visión constructivista y cómo  esta determina la manera en que enfocamos la enseñanza. Dentro de esta idea se tiene en cuenta que el desarrollo y el aprendizaje son inseparables e incluso el segundo puede ser determinante del primero. Según esto, el planteamiento de ideas que nos parezcan más complejas de lo que las criaturas entenderán, se ve como una oportunidad de desarrollo  potencial y se debe confiar en los y las docentes como promotores de ese desarrollo. Los compañeros del grupo de pedagogías alternativas hicieron notar su visión del profesorado más como un guía de mínima intervención que como lo plantea el texto.

Respecto al papel de los adultos en esta etapa, el texto los perfila como guías cuya intervención debe depender de las necesidades de los niños y niñas, proporcionando estímulos variados, significativos y potenciadores de su desarrollo, según el cual el adulto irá dejándoles más responsabilidad.

Se da también importancia especial a las experiencias significativas teniendo en cuenta las necesidades individuales y confiando en las diferentes capacidades y ritmos que nos podemos encontrar en el aula.

Unida a la idea anterior está la necesidad de tener en cuenta la importancia conocimientos previos en el nuevo aprendizaje, de no subestimar ni limitar a quienes se salgan de lo convencional en el entorno educativo.

Se pone de manifiesto la idea que aparece en el currículum de la identidad propia de la etapa de Educación Infantil, que debe incluir la reflexión sobre qué y cómo queremos enseñar, ajustándonos a las necesidades de cada ciclo y aportando un entorno educativo lo más amplio, diverso, realista e interactivo posible.

También se habla de la organización a la hora de educar y se propone que esta se debe centrar en las necesidades del alumnado, que sea previsora a la hora de llevar a la práctica sus premisas, que las decisiones tomadas siempre dependan de las intenciones educativas principalmente, que permita reflexión y análisis sobre sí misma y, por lo tanto mejora. Además, la planificación debe tener en cuenta también las diferentes necesidades de cada tema, maestra, equipo, y cada ciclo de esta etapa, sin homogeneizar su duración.

Se hace hincapié en los objetivos educativos, el bienestar social del alumnado y su propia voz, así como en la variedad de las actividades como bases esenciales del funcionamiento de la escuela y la intervención educativa.

Respecto a la evaluación se reafirma su carácter necesario como instrumento para mejorar todos los aspectos de la escuela y se señala el efecto Pigmalión como un posible efecto secundario de la evaluación. Por ello que se valora el cuidado a la hora de elegir el modo y método con que evaluamos, buscando lo contrario a este efecto, intentado siempre beneficiarles.

Aunque no existe una única manera de hacerlo, trabajar en equipo es indispensable para sacar adelante un centro educativo. El mayor fruto de ese trabajo en equipo es un proyecto de centro coherente, práctico, que se lleve a la realidad y se mantenga dinámico, creciendo y mejorando con la experiencia educativa.

Por último, existen muchas maneras de mantener a la familia y la escuela conectadas y en colaboración, pero siempre debe ser a partir del respeto y la confianza mutuos, basándose en el consenso y sobre todo, en nombre de la labor educativa y para su beneficio.
Con estas ideas dimos por terminada la clase, conociendo un poco más el texto en el que se basa nuestra asignatura.



[i] Bassedas, E., Huguet, T., & Solé, I. (1998). Aprender y enseñar en educación infantil. Graó.



3 comentarios:

  1. Gracias por subir la presentación, muy interesante y he conseguido ver lo que se habló en la sesión.

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  2. Muchas gracias Belén por la presentación, muy interesante el tema 😊

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  3. Gracias por toda la información! 😀

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EVALUACIÓN DE LA ASIGNATURA